Introducción
Para saber qué entidades estarán obligadas a contar con un revisor fiscal en 2025, es fundamental revisar los activos e ingresos brutos al cierre del año 2024. En este post, te explicamos los criterios establecidos por la ley para determinar qué sociedades comerciales deberán contar con un revisor fiscal en el próximo año.
Criterios para Determinar la Obligación de Tener Revisor Fiscal en 2025
Según el parágrafo 2 del artículo 13 de la Ley 43 de 1990, las sociedades comerciales deberán cumplir con ciertas condiciones financieras al 31 de diciembre de 2024 para estar obligadas a tener un revisor fiscal en 2025. Estas condiciones son:
- Activos Brutos Igual o Superiores a $6.500.000.000 COP: Corresponde a sociedades que posean activos equivalentes o superiores a 5.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes (smmlv).
- Ingresos Brutos Igual o Superiores a $3.900.000.000 COP: aplicable a sociedades cuyos ingresos brutos sean iguales o superiores a 3.000 smmlv.
Estos parámetros se revisan al finalizar el año fiscal (31 de diciembre de 2024) para determinar si una sociedad debe tener un revisor fiscal durante el 2025.
Entidades que Deben Tener Revisor Fiscal Según el Código de Comercio
Además de los criterios mencionados, el artículo 203 del Código de Comercio establece de manera general qué entidades están obligadas a contar con un revisor fiscal:
- Sociedades por Acciones: Todas las sociedades constituidas como sociedades anónimas o simplificadas.
- Sucursales de Compañías Extranjeras: Cualquier sucursal que opere en el país.
- Sociedades que Decidan Voluntariamente Tenerlo: Aquellas que, por decisión de sus socios o por disposiciones estatutarias, decidan contar con esta figura de control.
Conclusión
La obligación de contar con un revisor fiscal depende tanto de los criterios establecidos por la Ley 43 de 1990 como por el Código de Comercio. Las sociedades comerciales deben evaluar sus activos e ingresos al cierre de 2024 para determinar si deben cumplir con esta exigencia en 2025. Tener un revisor fiscal garantiza el cumplimiento normativo y refuerza la transparencia financiera dentro de la organización.